
Todos hemos oído hablar más de una vez sobre la importancia de la coherencia en comunicación. Y todos, o al menos la inmensa mayoría, estamos de acuerdo en dicha importancia.
¿Por qué entonces no siempre lo llevamos a la práctica? En Luk intentamos siempre aconsejar a nuestros clientes lo mejor para su comunicación, incluso a veces si las recomendaciones se alejan un poco de nuestro más estricto marco de actuación.
Es bastante frecuente encontrarse con pequeñas y medianas empresas, y muchas veces también empresas de una envergadura considerable, que presentan numerosas incoherencias en la imagen que muestran a sus clientes en los diferentes puntos de contacto con ellos.
Punto de venta, publicidad, comunicación online, servicio post-venta…todo tiene que respirar la misma idea de marca, la misma filosofía tanto en forma como en contenido. Los valores de la empresa, de la marca, deben estar siempre presentes y guiar un estilo de comunicación común, unos parámetros que ayuden a establecer esa imagen global de la marca en la mente del consumidor o cliente.
Cuando hablamos de coherencia, hablamos de que sea cual sea la forma en la que el consumidor entre en contacto con nosotros, siempre reciba una misma imagen de marca. Sea cual sea el impacto de la comunicación, procurar que siempre trabaje en la misma dirección, construyendo una idea de marca que sea constante en su personalidad, en su estética, en sus valores.
De esta forma, el cliente sabrá siempre qué somos, qué queremos ser para él, independientemente de si está interactuando con nosotros online, comprando un producto en nuestra tienda física, leyendo alguna publicación nuestra o simplemente, si ve un anuncio nuestro en prensa.
Para conseguirlo ayuda enormemente disponer de manuales de marca o brand books que actúen como una guía escrita de lo que se debe y lo que no se debe hacer con la marca. Facilita la tarea de conseguir que todo respire un mismo tono de comunicación. Pero incluso si no se dispone de esta herramienta, es importante usar el sentido común, ver cuáles son los elementos indispensables en la marca y cuáles son más flexibles, y ver de qué forma podemos utilizar unos y otros para que toda comunicación trabaje siempre en pos de la fortaleza de la marca, en vez de diluirla.



